- La Reforma Agraria, cuya acción decidida de la Agencia Nacional de Tierras ha sido fundamental, avanza con impacto integral.
- Esta triple acción de la ANT para beneficiar lo público, a familias campesinas y comunidades indígenas fortalece el territorio.
- “Estos títulos no solo organizan la tierra, nos dan tranquilidad, nos permiten proyectarnos”, se mostró agradecido un líder comunal beneficiario.
Uribe, Meta. 19 de abril de 2026. (@AgenciaTierras).
El Gobierno nacional, que continúa enfocando esfuerzos en el departamento del Meta, llegó con la Agencia Nacional de Tierras —ANT— y el Ministerio de Agricultura al municipio de Uribe para entregar un total de 43 títulos a entidades de derecho público (EDP). Esta acción, hecha en una de las zonas más afectadas por el conflicto armado interno y el abandono estatal, favorece escuelas, casetas comunales y puestos de salud.
“Hoy sentimos que el Estado sí está llegando. Estos títulos no solo organizan la tierra, nos dan tranquilidad, nos permiten proyectarnos y garantizar que, lo que hemos construido durante años, siga siendo de nuestras comunidades”, enfatizó el presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Floresta, Rodrigo Rojas.
Esta entrega a EDP (43 predios que suman 44,7 hectáreas), y a la que asistieron más de 300 personas, garantiza seguridad jurídica, eliminando así las barreras que durante años impidieron la inversión pública en el lugar. Ahora, seguirán cumpliendo su función social sin el riesgo que implica la informalidad.
“Estamos consolidando una Reforma Agraria que no solo entrega tierra para producir, sino que protege lo público y fortalece la presencia del Estado donde más se necesita”, aseguró el director de la ANT, Juan Felipe Harman.
Entre los predios formalizados están varias sedes de la Institución Educativa Rafael Uribe Uribe, el Centro Educativo El Diviso, espacios comunitarios, además de la Base Militar La Julia.
“Es un honor para mí estar hoy acompañando a la Agencia Nacional de Tierras a entregarle a los campesinos y a las campesinas los títulos que reclaman hace décadas; a las instituciones educativas, que vienen funcionando durante muchos años sin que el Estado hubiera reconocido que allí estaban, y poder entregar a quienes habitan en el territorio. Es la certeza y la garantía de que esta tierra hoy es de ustedes”, remarcó la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino.
Otros resultados de relevancia
La jornada en Uribe dejó avances contundentes en acceso a la tierra, pues fueron tituladas más de 1.228 hectáreas (ha) a familias campesinas. Esto fortalece la propiedad rural al brindarles seguridad jurídica a las y los beneficiarios, quienes han trabajado la tierra durante años.
Asimismo, el Gobierno del presidente Gustavo Petro entregó la constitución y ampliación de 4.800 ha a los resguardos indígenas Misak Nuevo Milenio y Nasa Los Planes, reconociéndoles sus derechos territoriales y aportando a la protección de sus formas de vida y organización.
Intervención integral
Este triple impacto sobre lo público, lo campesino y lo étnico evidencia una intervención integral en territorio metense, donde la Reforma Agraria ordena y transforma; es decir, cumple.
“Cada título que entregamos es una garantía para las comunidades. Es la certeza de que estos espacios seguirán siendo de la gente y para la gente”, afirmó el director Juan Felipe Harman.
Formalizar predios públicos significa garantizar educación rural estable, fortalecer la organización social y consolidar escenarios de encuentro comunitario. Lo ocurrido en Uribe es parte de una política que entiende que la tierra no solo es productiva, sino también social. Formalizar lo público y lo privado es también un acto de reparación. Es devolverle al campo estabilidad, institucionalidad y futuro.
Logros a escala nacional
El Gobierno Petro ha gestionado alrededor de 763.400 ha y formalizado cerca de 2.100.000 ha en Colombia, posicionando la política de tierras como eje central del desarrollo rural.
En el Meta, la cifra también es contundente: 1.043 títulos formalizados, de los cuales 954 ya han sido entregados, además de 129 predios destinados a fines públicos y comunitarios.
La Reforma Agraria cobra un profundo valor estructural con hechos concretos que permiten avanzar en la formalización campesina, en el desarrollo productivo y en el reconocimiento a resguardos indígenas para que, con justicia territorial, fortalezcan sus costumbres ancestrales.